“…EL QUE EXHORTA… [QUE SE DEDIQUE A] LA EXHORTACIÓN…” (Romanos 12:8)
Un día, un hombre que estaba de vacaciones en las Bahamas vio una
gran muchedumbre en el muelle de un puerto. Cuando se acercó, advirtió
que alguien se estaba preparando para dar la vuelta al mundo en
solitario, en una pequeña embarcación casera. Sin excepción, los
presentes le hablaban de todas las cosas que le podrían salir mal. De
repente, el turista sintió unas ganas irresistibles de darle un poco de
ánimo. Así que, cuando el bote se alejaba hacia el horizonte, empezó a
dar saltos, gritándole: “¡A por ello, valiente! ¡Puede conseguirlo! ¡Estamos orgullosos de usted!”.
Este hombre tenía de lo que nosotros necesitamos más - el don de la exhortación.
Necesitamos menos críticos y más animadores: aquellos que pueden ver
más allá de lo que los pesimistas ven, y gritar a alguien que se está
lanzando en fe: “¡A por ello! ¡Puede conseguirlo! ¡Estamos orgullosos de usted!”.
¿No estás contento que ciertos “visionarios” no escucharan a
“la multitud en el muelle”? ¿Que: (a) Lutero no se echara atrás, (b)
Miguel Ángel siguiera pintando, (c) Lindbergh continuara volando y (d)
el padre de Corrie ten Boom les dijera: “Sí” a judíos atemorizados?
La próxima vez que veas a alguien responder a la llamada de Cristo,
“(B)[b]oga mar adentro, y echa(d) (vuestras)[tus] redes para pescar”
(Lucas 5:4b), no te unas a “los propagadores del miedo” hablándole de
las grandes tempestades pero únete a “los propagadores de la fe” y
háblale de las grandes pescas. Grítale: “¡A por ello!” y comprométete a
orar por su éxito. Cuando lo haces, estás ejerciendo el don de la
exhortación. Escucha: “Tenemos… diferentes dones… el que exhorta, en la
exhortación…” (Romanos 12:6,8).
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sábado, 29 de noviembre de 2014
domingo, 23 de noviembre de 2014
¡Viviendo con expectación en la promesas de Dios!
“MANTENGAMOS FIRME… LA… ESPERANZA, PORQUE FIEL ES EL QUE PROMETIÓ” (Hebreos 10:23)
Mira a tu alrededor: ¡hay tantas personas que conoces viviendo sin esperanza! Sonríen, pero sus ojos están apagados; hablan, pero “la música” no acompaña sus voces. Son como maniquís arregladas de pies a cabeza, y no van a ninguna parte; se sienten sin esperanza.
Nuestra esperanza no es tener suerte, como si se tratara de ganar la lotería. No, es más bien expectación; ¡es confianza en que Dios hará lo que ha prometido! Escucha: “Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió” (Hebreos 10:23). ¿Qué es lo que nos mantiene “a flote”? “¡Las promesas del Señor! Nadie supo esto mejor que David; él tuvo muchas razones para perder la esperanza. Después de que Dios le ungiera como rey, esperó siete años más, durante los cuales un líder paranoico ocupaba el trono. Tuvo que huir para salvar su vida y ocultarse en cuevas, rodeado por enemigos. Tuvo que ver a Israel devastado por la guerra, a sus amigos asesinados y a su familia cautiva. Escucha: “…mis enemigos me afrentan diciéndome cada día: ¿Dónde está tu Dios?” (Salmo 42:10b). Enfrentado a circunstancias que acabarían con la mayoría de nosotros, David todavía decía: “…Tú… eres mi esperanza…(Salmos 71:5); “… esperé en tu Palabra” (Salmo 119:147b). ¡Es imposible que pierdas con una actitud como esa! David se convirtió en el rey más importante de Israel porque nunca perdió su confianza en el Señor; eso le mantuvo concentrado, y por encima de las circunstancias; ¡le hizo seguir adelante!
Así que, “Mantengamos firme… la… esperanza…” (Hebreos 10:23). ¿Que por qué? ¡Pues porque Dios mantendrá cada promesa que te ha hecho Aleluya!
Mira a tu alrededor: ¡hay tantas personas que conoces viviendo sin esperanza! Sonríen, pero sus ojos están apagados; hablan, pero “la música” no acompaña sus voces. Son como maniquís arregladas de pies a cabeza, y no van a ninguna parte; se sienten sin esperanza.
Nuestra esperanza no es tener suerte, como si se tratara de ganar la lotería. No, es más bien expectación; ¡es confianza en que Dios hará lo que ha prometido! Escucha: “Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió” (Hebreos 10:23). ¿Qué es lo que nos mantiene “a flote”? “¡Las promesas del Señor! Nadie supo esto mejor que David; él tuvo muchas razones para perder la esperanza. Después de que Dios le ungiera como rey, esperó siete años más, durante los cuales un líder paranoico ocupaba el trono. Tuvo que huir para salvar su vida y ocultarse en cuevas, rodeado por enemigos. Tuvo que ver a Israel devastado por la guerra, a sus amigos asesinados y a su familia cautiva. Escucha: “…mis enemigos me afrentan diciéndome cada día: ¿Dónde está tu Dios?” (Salmo 42:10b). Enfrentado a circunstancias que acabarían con la mayoría de nosotros, David todavía decía: “…Tú… eres mi esperanza…(Salmos 71:5); “… esperé en tu Palabra” (Salmo 119:147b). ¡Es imposible que pierdas con una actitud como esa! David se convirtió en el rey más importante de Israel porque nunca perdió su confianza en el Señor; eso le mantuvo concentrado, y por encima de las circunstancias; ¡le hizo seguir adelante!
Así que, “Mantengamos firme… la… esperanza…” (Hebreos 10:23). ¿Que por qué? ¡Pues porque Dios mantendrá cada promesa que te ha hecho Aleluya!
jueves, 20 de noviembre de 2014
Interés genuino
La primera noche del campamento para familias, el director comunicó
el programa de la semana. Cuando terminó, preguntó si alguien quería
decir algo. Una joven se puso de pie e hizo un conmovedor pedido de
ayuda. Habló de su hermanito (un niño con necesidades especiales) y el
desafío que implicaba cuidarlo. La familia estaba agotada, y nos pidió a
todos que ayudáramos a cuidarlo durante la semana. Fue un pedido
motivado por un interés genuino por su hermano y sus padres. A medida
que pasaba la semana, era maravilloso ver cómo todos ayudaban a esta
familia.
Su pedido fue un sutil recordatorio de cuán fácilmente podemos encerrarnos en nuestro mundo, vida y problemas… hasta el punto de no ver las necesidades de los demás. Pablo describe así nuestra responsabilidad: «No mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros» (Filipenses 2:4). El versículo siguiente nos recuerda que esto es parte del ejemplo de Cristo: «Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús».
Nuestra ayuda manifiesta un interés semejante al de Cristo por aquellos que sufren. Apoyémonos en la gracia de Dios y confiemos en Él a fin de que nos capacite para servir a otros durante sus necesidades.
Su pedido fue un sutil recordatorio de cuán fácilmente podemos encerrarnos en nuestro mundo, vida y problemas… hasta el punto de no ver las necesidades de los demás. Pablo describe así nuestra responsabilidad: «No mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros» (Filipenses 2:4). El versículo siguiente nos recuerda que esto es parte del ejemplo de Cristo: «Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús».
Nuestra ayuda manifiesta un interés semejante al de Cristo por aquellos que sufren. Apoyémonos en la gracia de Dios y confiemos en Él a fin de que nos capacite para servir a otros durante sus necesidades.
LEA: Filipenses 2:1-5
No mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. —Filipenses 2:4
miércoles, 19 de noviembre de 2014
A quien corresponda
Mi esposo y yo vivimos en una zona rural rodeada de granjas, donde
este dicho es popular: «Si hoy comes, dale gracias a un granjero». Sin
duda, los granjeros merecen nuestro agradecimiento, ya que hacen el
trabajo abrasador y arduo de preparar la tierra, plantar las semillas y
cosechar los alimentos que impiden que muramos de hambre.
Pero cada vez que le agradezco a un granjero, trato de recordar alabar a Dios, porque Él es el responsable de producir lo que comemos: da la luz, envía la lluvia y crea la energía dentro de la semilla que empuja a través del suelo y produce fruto.
Aunque la tierra y todo lo que hay en ella le pertenecen a Dios (Salmo 24:1), Él ha escogido que los seres humanos sean sus cuidadores. Somos responsables de utilizar los recursos de la Tierra como Él lo haría… para hacer su obra en el mundo (115:16). Y así como somos mayordomos de la creación divina, también lo somos de su diseño para la sociedad. Esto lo hacemos al respetar a quienes Él ha colocado en puestos de autoridad, pagar los impuestos, dar honra a los que se la han ganado y saldar permanentemente nuestra deuda de amor (Romanos 13:7-8). Pero hay algo que reservamos para Dios: toda la gloria y la alabanza le pertenecen porque hace posibles todas las cosas (Salmo 96:8).
Pero cada vez que le agradezco a un granjero, trato de recordar alabar a Dios, porque Él es el responsable de producir lo que comemos: da la luz, envía la lluvia y crea la energía dentro de la semilla que empuja a través del suelo y produce fruto.
Aunque la tierra y todo lo que hay en ella le pertenecen a Dios (Salmo 24:1), Él ha escogido que los seres humanos sean sus cuidadores. Somos responsables de utilizar los recursos de la Tierra como Él lo haría… para hacer su obra en el mundo (115:16). Y así como somos mayordomos de la creación divina, también lo somos de su diseño para la sociedad. Esto lo hacemos al respetar a quienes Él ha colocado en puestos de autoridad, pagar los impuestos, dar honra a los que se la han ganado y saldar permanentemente nuestra deuda de amor (Romanos 13:7-8). Pero hay algo que reservamos para Dios: toda la gloria y la alabanza le pertenecen porque hace posibles todas las cosas (Salmo 96:8).
LEA: Romanos 13:1-10
Pagad a todos lo que
debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que
respeto, respeto; al que honra, honra. —Romanos 13:7
viernes, 14 de noviembre de 2014
La puerta estrecha
Las ovejas necesitan ser restauradas porque tienen una
tendencia a descarriarse y deambular. Pueden ser muy tercas
y tenaces. Pueden deambular lejos del sendero que el pastor
ha iluminado para ellas. Y cuando eso sucede, el pastor debe
restaurarlas al sendero correcto.
Isaías 53: declara, «Todos nosotros nos descarriamos como
ovejas, nos apartamos cada cual por su camino.» Cuando
decidimos ir por nuestra cuenta en vez de seguir a Jesús
nuestro Pastor, la vida de inmediato se complica y se hace difícil.
Nos encontramos en problemas, y nosotros mismos nos los
hemos creado.
La vida cristiana es un sendero. O, puesto de otra manera, es
como una puerta que lleva a un sendero. Jesús describió ambas
puertas y hacia dónde llevan: «Entrad por la puerta estrecha,
porque ancha es la puerta y amplia es la senda que lleva a la
perdición, y muchos son los que entran por ella. Porque estrecha
es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida, y pocos son
los que la hallan» (Mateo 7:13-14).
Antes de recibir a Jesús como Salvador, estamos en el sendero
equivocado. Pero cuando él nos atrae hacia Sí, nos encontramos
en el sendero que sale de la puerta estrecha.
Sin embargo, incluso los creyentes en Jesús están tentados a
deambular lejos del sendero correcto. El enemigo hará todo lo que
pueda por desviarnos del camino de la justicia. Es verdad, y tal
como lo dice el antiguo himno, somos propensos a deambular. Y
cuando lo hacemos, rápidamente nos encontramos en dificultades.
Cuando una oveja se descarría del camino correcto, se
encuentra en un peligro tremendo. Pero las ovejas no se dan
cuenta de cuánto peligro hay allá afuera. Una bestia salvaje puede
de repente convertir a una oveja en su comida. Si la oveja toma el
sendero equivocado, en un abrir y cerrar de ojos ésta puede
encontrarse sobre una precaria saliente rocosa.
¿Es posible que te hayas descarriado de la senda estrecha?
Corre de vuelta al sendero de la justicia. Es el lugar más seguro en
todo el mundo. —SF
tendencia a descarriarse y deambular. Pueden ser muy tercas
y tenaces. Pueden deambular lejos del sendero que el pastor
ha iluminado para ellas. Y cuando eso sucede, el pastor debe
restaurarlas al sendero correcto.
Isaías 53: declara, «Todos nosotros nos descarriamos como
ovejas, nos apartamos cada cual por su camino.» Cuando
decidimos ir por nuestra cuenta en vez de seguir a Jesús
nuestro Pastor, la vida de inmediato se complica y se hace difícil.
Nos encontramos en problemas, y nosotros mismos nos los
hemos creado.
La vida cristiana es un sendero. O, puesto de otra manera, es
como una puerta que lleva a un sendero. Jesús describió ambas
puertas y hacia dónde llevan: «Entrad por la puerta estrecha,
porque ancha es la puerta y amplia es la senda que lleva a la
perdición, y muchos son los que entran por ella. Porque estrecha
es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida, y pocos son
los que la hallan» (Mateo 7:13-14).
Antes de recibir a Jesús como Salvador, estamos en el sendero
equivocado. Pero cuando él nos atrae hacia Sí, nos encontramos
en el sendero que sale de la puerta estrecha.
Sin embargo, incluso los creyentes en Jesús están tentados a
deambular lejos del sendero correcto. El enemigo hará todo lo que
pueda por desviarnos del camino de la justicia. Es verdad, y tal
como lo dice el antiguo himno, somos propensos a deambular. Y
cuando lo hacemos, rápidamente nos encontramos en dificultades.
Cuando una oveja se descarría del camino correcto, se
encuentra en un peligro tremendo. Pero las ovejas no se dan
cuenta de cuánto peligro hay allá afuera. Una bestia salvaje puede
de repente convertir a una oveja en su comida. Si la oveja toma el
sendero equivocado, en un abrir y cerrar de ojos ésta puede
encontrarse sobre una precaria saliente rocosa.
¿Es posible que te hayas descarriado de la senda estrecha?
Corre de vuelta al sendero de la justicia. Es el lugar más seguro en
todo el mundo. —SF
miércoles, 12 de noviembre de 2014
Héroe sobre el pecado
Hace poco, alguien me hizo una pregunta sumamente difícil: «¿Cuál es
el período más largo que has pasado sin pecar? ¿Una semana, un día, una
hora?». ¿Cómo respondemos a una pregunta así? Si somos sinceros,
podríamos afirmar: «No puedo vivir ni un solo día sin pecar». O si
consideramos la semana que pasó, podríamos ver que no le hemos confesado
a Dios ni un solo pecado. Sin embargo, nos engañaríamos si dijéramos
que no hemos pecado con nuestros pensamientos o acciones durante una
semana.
Dios conoce nuestro corazón y sabe si somos sensibles al poder de convicción del Espíritu Santo. Si en verdad nos conocemos, admitimos lo que declara 1 Juan 1:8: «Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros». Con toda seguridad, no queremos que el versículo 10 sea una realidad en nuestra vida: «Si decimos que no hemos pecado, […] su palabra no está en nosotros».
Esta podría ser una pregunta más alentadora: «¿Cómo responde Dios a nuestro reconocimiento del pecado y la necesidad de ser perdonados?». La respuesta es: «Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados» (v. 9). Jesucristo ha quitado el problema del pecado al morir en nuestro lugar y resucitar. Por eso, puede crear en nosotros «un corazón limpio» (Salmo 51:10). Mi joven amigo Jaydon tiene razón cuando dice: «Jesús es el héroe sobre nuestros pecados».
Dios conoce nuestro corazón y sabe si somos sensibles al poder de convicción del Espíritu Santo. Si en verdad nos conocemos, admitimos lo que declara 1 Juan 1:8: «Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros». Con toda seguridad, no queremos que el versículo 10 sea una realidad en nuestra vida: «Si decimos que no hemos pecado, […] su palabra no está en nosotros».
Esta podría ser una pregunta más alentadora: «¿Cómo responde Dios a nuestro reconocimiento del pecado y la necesidad de ser perdonados?». La respuesta es: «Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados» (v. 9). Jesucristo ha quitado el problema del pecado al morir en nuestro lugar y resucitar. Por eso, puede crear en nosotros «un corazón limpio» (Salmo 51:10). Mi joven amigo Jaydon tiene razón cuando dice: «Jesús es el héroe sobre nuestros pecados».
viernes, 7 de noviembre de 2014
Sobre ayudar a otros
Cuando las tormentas de nieve sepultan las tierras de pastoreo, los
hacendados son quienes se ocupan de alimentar a sus animales. Mientras
esparcen el heno, los animales más fuertes se abren paso hacia el
frente. Los tímidos o enfermos consiguen comer poco o nada, a menos que
él intervenga.
Los obreros en campamentos de refugiados o en almacenes de alimentos reportan un comportamiento similar. Cuando abren las puertas a los necesitados, los débiles y los tímidos, estos tal vez no llegan hasta el frente. Como sucede con los hacendados, estos medios de ayuda humanitaria deben adoptar medidas para asegurarse de que sus servicios lleguen a los marginados más débiles, cansados y enfermos.
Estos grupos practican el principio establecido por Dios hace tiempo. En Levítico 19, Moisés instruyó a los agricultores a dejar parte de sus cosechas para los pobres y los extranjeros, de modo que tuvieran algo para comer (vv. 9-10).
Nosotros también podemos servir como cuidadores de los débiles y los cansados, y honrar a Dios ayudando de diferentes maneras: maestros incentivando a alumnos callados a que se expresen, obreros acompañándose en sus luchas, prisioneros cuidando a los recién llegados o padres prestando atención a sus hijos.
Mientras procuramos servir a los necesitados, que la gracia de Dios que nos salvó cuando nos hacía falta nos impulse a alcanzar a otros que están en la misma condición.
Los obreros en campamentos de refugiados o en almacenes de alimentos reportan un comportamiento similar. Cuando abren las puertas a los necesitados, los débiles y los tímidos, estos tal vez no llegan hasta el frente. Como sucede con los hacendados, estos medios de ayuda humanitaria deben adoptar medidas para asegurarse de que sus servicios lleguen a los marginados más débiles, cansados y enfermos.
Estos grupos practican el principio establecido por Dios hace tiempo. En Levítico 19, Moisés instruyó a los agricultores a dejar parte de sus cosechas para los pobres y los extranjeros, de modo que tuvieran algo para comer (vv. 9-10).
Nosotros también podemos servir como cuidadores de los débiles y los cansados, y honrar a Dios ayudando de diferentes maneras: maestros incentivando a alumnos callados a que se expresen, obreros acompañándose en sus luchas, prisioneros cuidando a los recién llegados o padres prestando atención a sus hijos.
Mientras procuramos servir a los necesitados, que la gracia de Dios que nos salvó cuando nos hacía falta nos impulse a alcanzar a otros que están en la misma condición.
lunes, 20 de octubre de 2014
¡Tu No eres “un accidente” Lee tu Biblia!
“…EL QUE TE FORMÓ DESDE EL VIENTRE, EL CUAL TE AYUDARÁ” (Isaías 44:2b)
En este mismo instante estás respirando porque Dios lo planeó! Hay padres ilegítimos, pero no niños ilegítimos. Los designios del Señor pasan por encima
de los errores humanos. Él nunca hace algo accidentalmente. Escucha: “…según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de Él” (Efesios 1:4). ¡Dios te hizo para que pudiera amarte! Créetelo; ¡sobre esa verdad puedes edificar tu vida!
Antes de que Dios hiciese el mundo, Él estaba pensando en ti. De hecho, tú eres la razón por la que lo hizo. Él diseñó las condiciones idóneas para que pudieras desarrollarte plenamente. Tú eres el centro de su amor y lo más valioso de toda su creación. Escucha: “Él, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas” (Santiago 1:18). La próxima vez que te sientas rechazado o tengas un ataque de baja autoestima, recuerda: “Soy el designio del amor de Dios y parte de lo más importante de toda su creación”.
Dios te creó por una razón. ¡Tu vida tiene un sentido muy profundo! Pero lo descubrirás sólo cuando dejes que Jesús sea el centro y el punto de referencia de tu vida diaria. Escucha: “…cada cual… piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno” (Romanos 12:3b). El poeta escribió: “Eres quien eres por una razón. Eres parte de un plan elaborado. Eres un diseño precioso, perfecto y insustituible; para Dios, eres una mujer o un hombre excepcional”. Entonces, ¡empieza a actuar como tal!
En este mismo instante estás respirando porque Dios lo planeó! Hay padres ilegítimos, pero no niños ilegítimos. Los designios del Señor pasan por encima
de los errores humanos. Él nunca hace algo accidentalmente. Escucha: “…según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de Él” (Efesios 1:4). ¡Dios te hizo para que pudiera amarte! Créetelo; ¡sobre esa verdad puedes edificar tu vida!
Antes de que Dios hiciese el mundo, Él estaba pensando en ti. De hecho, tú eres la razón por la que lo hizo. Él diseñó las condiciones idóneas para que pudieras desarrollarte plenamente. Tú eres el centro de su amor y lo más valioso de toda su creación. Escucha: “Él, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas” (Santiago 1:18). La próxima vez que te sientas rechazado o tengas un ataque de baja autoestima, recuerda: “Soy el designio del amor de Dios y parte de lo más importante de toda su creación”.
Dios te creó por una razón. ¡Tu vida tiene un sentido muy profundo! Pero lo descubrirás sólo cuando dejes que Jesús sea el centro y el punto de referencia de tu vida diaria. Escucha: “…cada cual… piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno” (Romanos 12:3b). El poeta escribió: “Eres quien eres por una razón. Eres parte de un plan elaborado. Eres un diseño precioso, perfecto y insustituible; para Dios, eres una mujer o un hombre excepcional”. Entonces, ¡empieza a actuar como tal!
lunes, 6 de octubre de 2014
¡Se necesitan intercesores en la Iglesia!
“…LOS HABRÍA DESTRUÍDO DE NO HABERSE INTERPUESTO MOISÉS… DELANTE DE ÉL” (Salmo 106:23)
La oración no es sólo cosa tuya, está relacionada con otros también. Detrás de cada gran avivamiento -lo que cambia radicalmente a las personas y sacude a las
comunidades- hay una fuerza invisible e imparable conocida como “intercesores”.
¡Muchas de las victorias que celebramos en público fueron ganadas, primeramente, por esos intercesores en el lugar secreto de oración! Es su ministerio especializado. ¿Podría ser que Dios te esté llamando a ser uno de ellos?
Es un llamamiento doble; primero ministras al Señor por medio de la oración, y después sirves a los necesitados a través de tu testimonio. Aunque tus débiles
extremidades no te puedan llevar más allá de la entrada de tu casa, mediante la oración puedes limitar los movimientos de Satanás y derrotar sus estrategias más
sofisticadas. ¿Que cómo? Pues, llamando a las fuerzas del Cielo para que entren en cualquier situación, lugar y hora con el fin de ayudar a cualquier persona.
¡No es de extrañar que el enemigo hará todo lo que esté a su alcance para impedir que ores!
Examina estas dos porciones de las Escrituras:
(a) “Pídeme, y te daré por herencia las naciones y como posesión tuya los confines de la Tierra” (Salmo 2:8). ¡Ya es hora de dejar atrás la oración: “Bendíceme”, y empezar a orar por las naciones! Lo que en la Tierra declaras orando (si está en línea con su Palabra), Dios lo autorizará en el Cielo.
(b) “…la mies es mucha, pero los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies” (Mateo 9:37b,38). Funciona así: Tus oraciones mueven a Dios, y Él mueve a las personas. Las personas mueven a las naciones, y así las naciones son cambiadas.
La oración no es sólo cosa tuya, está relacionada con otros también. Detrás de cada gran avivamiento -lo que cambia radicalmente a las personas y sacude a las
comunidades- hay una fuerza invisible e imparable conocida como “intercesores”.
¡Muchas de las victorias que celebramos en público fueron ganadas, primeramente, por esos intercesores en el lugar secreto de oración! Es su ministerio especializado. ¿Podría ser que Dios te esté llamando a ser uno de ellos?
Es un llamamiento doble; primero ministras al Señor por medio de la oración, y después sirves a los necesitados a través de tu testimonio. Aunque tus débiles
extremidades no te puedan llevar más allá de la entrada de tu casa, mediante la oración puedes limitar los movimientos de Satanás y derrotar sus estrategias más
sofisticadas. ¿Que cómo? Pues, llamando a las fuerzas del Cielo para que entren en cualquier situación, lugar y hora con el fin de ayudar a cualquier persona.
¡No es de extrañar que el enemigo hará todo lo que esté a su alcance para impedir que ores!
Examina estas dos porciones de las Escrituras:
(a) “Pídeme, y te daré por herencia las naciones y como posesión tuya los confines de la Tierra” (Salmo 2:8). ¡Ya es hora de dejar atrás la oración: “Bendíceme”, y empezar a orar por las naciones! Lo que en la Tierra declaras orando (si está en línea con su Palabra), Dios lo autorizará en el Cielo.
(b) “…la mies es mucha, pero los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies” (Mateo 9:37b,38). Funciona así: Tus oraciones mueven a Dios, y Él mueve a las personas. Las personas mueven a las naciones, y así las naciones son cambiadas.
domingo, 24 de agosto de 2014
Ajedrez
En un museo en europa se esta presentando un cuadro que se llamaba
“derrotado por el diablo”. El mismo consistia en un joven que estaba
jugando ajedrez con el diablo y todo indicaba (por la cantidad de piezas
en la mesa) que estaba perdiendo el juego. Todas las personas que veian
la pintura decian lo mismo: “el diablo le va a ganar el juego”.
Un dia el museo abrio sus puertas como de costumbre y llego en una excursion el famoso mundialmente conocido campeon de ajedrez “Bobby Fischer”.
Cuando llego al cuadro, se quedo mirando fijamente las piezas del juego y le dijo a la concurrencia:
“un momento, todavia el joven puede ganar”, dijo fischer ante al asombro de todos. “si el mueve la pieza de la esquina” y luego “mueve la pieza del otro lado no le dara oportunidad y finalmente el joven le dara “jake mate” al diablo. El diablo sera derrotado.
Cuantas veces has pensado que estas derrotado y las circuntancias y los problemas te estan ganando el “juego” ? Yo conozco a uno que se llama Jesus que puede ver las situaciones desde un punto de vista muy diferente porque ya paso por allí.
El ya le dio jake mate a las adversidades.!
2 Corintios 6:18 ” Y seré á vosotros Padre, Y vosotros me seréis á mí hijos é hijas, dice el Señor Todopoderoso.”
Salmos 61:3 “Porque tú has sido mi refugio, Y torre de fortaleza delante del enemigo.”
Un dia el museo abrio sus puertas como de costumbre y llego en una excursion el famoso mundialmente conocido campeon de ajedrez “Bobby Fischer”.
Cuando llego al cuadro, se quedo mirando fijamente las piezas del juego y le dijo a la concurrencia:
“un momento, todavia el joven puede ganar”, dijo fischer ante al asombro de todos. “si el mueve la pieza de la esquina” y luego “mueve la pieza del otro lado no le dara oportunidad y finalmente el joven le dara “jake mate” al diablo. El diablo sera derrotado.
Cuantas veces has pensado que estas derrotado y las circuntancias y los problemas te estan ganando el “juego” ? Yo conozco a uno que se llama Jesus que puede ver las situaciones desde un punto de vista muy diferente porque ya paso por allí.
El ya le dio jake mate a las adversidades.!
2 Corintios 6:18 ” Y seré á vosotros Padre, Y vosotros me seréis á mí hijos é hijas, dice el Señor Todopoderoso.”
Salmos 61:3 “Porque tú has sido mi refugio, Y torre de fortaleza delante del enemigo.”
domingo, 17 de agosto de 2014
Tu Luz
Un sabio maestro, contó a sus discípulos la siguiente historia:
“… Varios hombres habían quedado encerrados por error en una oscura caverna donde no podían ver casi nada. Pasó algún tiempo, y uno de ellos logró encender una pequeña tea. Pero la luz que daba era tan escasa que aun así no se podía ver nada. Al hombre, sin embargo, se le ocurrió que con su luz podía ayudar a que cada uno de los demás prendieran su propia tea y así, compartiendo la llama con todos, la caverna se iluminó”.
Uno de los discípulos preguntó:
“Qué nos enseña, maestro, este relato?”
El Sabio contestó:
“Nos enseña que nuestra luz sigue siendo oscuridad si no la compartimos con el prójimo. Y también nos dice que el compartir nuestra luz no la desvanece, sino que por el contrario la hace crecer.”
Mateo 5:14 “Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.”
Juan 8:12 “Y hablóles Jesús otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo: el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la lumbre de la vida.”
“… Varios hombres habían quedado encerrados por error en una oscura caverna donde no podían ver casi nada. Pasó algún tiempo, y uno de ellos logró encender una pequeña tea. Pero la luz que daba era tan escasa que aun así no se podía ver nada. Al hombre, sin embargo, se le ocurrió que con su luz podía ayudar a que cada uno de los demás prendieran su propia tea y así, compartiendo la llama con todos, la caverna se iluminó”.
Uno de los discípulos preguntó:
“Qué nos enseña, maestro, este relato?”
El Sabio contestó:
“Nos enseña que nuestra luz sigue siendo oscuridad si no la compartimos con el prójimo. Y también nos dice que el compartir nuestra luz no la desvanece, sino que por el contrario la hace crecer.”
Mateo 5:14 “Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.”
Juan 8:12 “Y hablóles Jesús otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo: el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la lumbre de la vida.”
domingo, 10 de agosto de 2014
Tu mejor Momento..!
He aquí algunos de los mejores momentos…
-Reírse hasta que te duela la panza.
-Manejar por algún lugar lindo.
-Escuchar tu canción favorita .
-Acostarte en tu cama y escuchar como llueve afuera.
-Salir de la ducha y que la toalla esté calientita.
-Aprobar tu último examen.
-Recibir una llamada de alguien que hace mucho no ves.
-Una buena conversación.
-Encontrar plata en un pantalón que no usabas desde el año pasado.
-Reírse de uno mismo.
-Reírse sin motivos.
-Escuchar accidentalmente que alguien dice algo bueno de ti.
-Despertarte y darte cuenta que todavía podés dormir un par de horas.
-Ser parte de un equipo.
-El primer beso.
-Hacer nuevos amigos.
-Sentir cosquillitas en la panza cada vez que ves a “esa” persona.
-Pasar un rato con tus mejores amigos.
-Ver felices a las personas que quieres.
-Usar el sweater de la persona que te gusta y que huela a su perfume.
-Volver a ver a un viejo amigo y sentir que las cosas no cambiaron.
-Mirar un atardecer.
-Tener a alguien que te diga que te quiere.
Para mí, los mejores momentos son los que vivo en la presencia de Dios que me ama tanto que envió a su Hijo Jesucristo a morir por mí, para que con El en mi corazón disfrute ¡TODOS LOS MOMENTOS! ¿Reina Jesucristo en su vida? si El reina, este es tu ¡MEJOR MOMENTO!
Salmos 84:10 “Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos: Escogería antes estar á la puerta de la casa de mi Dios, Que habitar en las moradas de maldad.”
-Reírse hasta que te duela la panza.
-Manejar por algún lugar lindo.
-Escuchar tu canción favorita .
-Acostarte en tu cama y escuchar como llueve afuera.
-Salir de la ducha y que la toalla esté calientita.
-Aprobar tu último examen.
-Recibir una llamada de alguien que hace mucho no ves.
-Una buena conversación.
-Encontrar plata en un pantalón que no usabas desde el año pasado.
-Reírse de uno mismo.
-Reírse sin motivos.
-Escuchar accidentalmente que alguien dice algo bueno de ti.
-Despertarte y darte cuenta que todavía podés dormir un par de horas.
-Ser parte de un equipo.
-El primer beso.
-Hacer nuevos amigos.
-Sentir cosquillitas en la panza cada vez que ves a “esa” persona.
-Pasar un rato con tus mejores amigos.
-Ver felices a las personas que quieres.
-Usar el sweater de la persona que te gusta y que huela a su perfume.
-Volver a ver a un viejo amigo y sentir que las cosas no cambiaron.
-Mirar un atardecer.
-Tener a alguien que te diga que te quiere.
Para mí, los mejores momentos son los que vivo en la presencia de Dios que me ama tanto que envió a su Hijo Jesucristo a morir por mí, para que con El en mi corazón disfrute ¡TODOS LOS MOMENTOS! ¿Reina Jesucristo en su vida? si El reina, este es tu ¡MEJOR MOMENTO!
Salmos 84:10 “Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos: Escogería antes estar á la puerta de la casa de mi Dios, Que habitar en las moradas de maldad.”
martes, 5 de agosto de 2014
Estrella
Durante la segunda guerra mundial era costumbre en los Estados Unidos
que una familia que tuviera un hijo sirviendo en el ejercito colocara
una estrella en la ventana frontal de su casa. Cuando esta estrella era
dorada, entonces significaba que este había entregado su vida por su
país.
Hace muchos años caminada un hombre con su hijo por las calles de Nueva York y al ver las ventanas llenas de estrellas preguntó a su papá sobre qué era esto, su padre le explicó lo que significaba y cómo estas familias que habían entregado un hijo por su país colgaban estas estrellas como un homenaje a sus sacrificios.
Finalmente llegaron a un lote vacío y pudieron observar el cielo iluminado de aquella noche, podía verse particularmente una estrella muy brillante en el cielo, el niño al ver este precioso espectáculo contuvo el aliento y afirmó:
- Mira papá, Dios también debió haber dado también su hijo, hay una estrella colgada en su ventana.
- Es verdad, hay una estrella en la ventana de Dios, ¿te das cuenta de lo que hizo Dios por nosotros?, entregó a su hijo por toda la humanidad.
Cuando veas esta estrella en la ventana de Dios recuerda esto: “En esto conocemos lo que es el amor: en que Jesucristo entregó su vida por nosotros. Así también nosotros debemos entregar la vida por nuestros hermanos.
1 Juan 3:16 ” – “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Juan 3:16 “
Hace muchos años caminada un hombre con su hijo por las calles de Nueva York y al ver las ventanas llenas de estrellas preguntó a su papá sobre qué era esto, su padre le explicó lo que significaba y cómo estas familias que habían entregado un hijo por su país colgaban estas estrellas como un homenaje a sus sacrificios.
Finalmente llegaron a un lote vacío y pudieron observar el cielo iluminado de aquella noche, podía verse particularmente una estrella muy brillante en el cielo, el niño al ver este precioso espectáculo contuvo el aliento y afirmó:
- Mira papá, Dios también debió haber dado también su hijo, hay una estrella colgada en su ventana.
- Es verdad, hay una estrella en la ventana de Dios, ¿te das cuenta de lo que hizo Dios por nosotros?, entregó a su hijo por toda la humanidad.
Cuando veas esta estrella en la ventana de Dios recuerda esto: “En esto conocemos lo que es el amor: en que Jesucristo entregó su vida por nosotros. Así también nosotros debemos entregar la vida por nuestros hermanos.
1 Juan 3:16 ” – “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Juan 3:16 “
domingo, 3 de agosto de 2014
Maíz
En cierta ocasión, un reportero le preguntó a un agricultor si podía
divulgar el secreto de su maíz, que ganaba el concurso al mejor producto
año tras año. El agricultor confesó que se debía a que compartía su
semilla con los vecinos.
- ¿Por qué comparte su mejor semilla con sus vecinos, si usted también entra al mismo concurso? preguntó el reportero. -Verá usted, dijo el agricultor. El viento lleva el polen de un sembrío a otro. Si mis vecinos cultivaran un maíz de calidad inferior, la polinización cruzada echaría a perder la calidad del mío. Si siembro buen maíz, debo ayudar a que mi vecino también lo haga.
Lo mismo ocurre en nuestra vida. Quienes decidan vivir bien, deben ayudar a que los demás vivan bien, porque el valor de una vida se mide por las vidas que toca. Quienes optan por ser felices, deben ayudar a que otros encuentren la felicidad, pues el bienestar de cada uno está unido al bienestar común.
Gálatas 6:2
Sobrellevad los unos las cargas de los otros; y cumplid así la ley de Cristo.
- ¿Por qué comparte su mejor semilla con sus vecinos, si usted también entra al mismo concurso? preguntó el reportero. -Verá usted, dijo el agricultor. El viento lleva el polen de un sembrío a otro. Si mis vecinos cultivaran un maíz de calidad inferior, la polinización cruzada echaría a perder la calidad del mío. Si siembro buen maíz, debo ayudar a que mi vecino también lo haga.
Lo mismo ocurre en nuestra vida. Quienes decidan vivir bien, deben ayudar a que los demás vivan bien, porque el valor de una vida se mide por las vidas que toca. Quienes optan por ser felices, deben ayudar a que otros encuentren la felicidad, pues el bienestar de cada uno está unido al bienestar común.
Gálatas 6:2
Sobrellevad los unos las cargas de los otros; y cumplid así la ley de Cristo.
domingo, 20 de julio de 2014
La Felicidad
Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después
de casarnos, después de tener un hijo, y entonces después de tener otro.
Entonces nos sentimos frustrados de que los hijos no son lo suficientemente grandes y que seremos felices cuando lo sean.
Después de eso nos frustramos por que son adolescentes (difíciles de tratar).Ciertamente seremos más felices cuando salgan de esa etapa.
Nos decimos que nuestra vida estará completa cuando a nuestro esposo o esposa le vaya mejor, cuando tengamos un mejor auto o una mejor casa, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando estemos retirados…
La verdad es que no hay mejor momento para ser felices que AHORA.
Si no es ahora? , Cuando? Tu vida siempre estará llena de retos.
Es mejor admitirlos y decidir ser felices de todas formas.
Una de mis frases favorita es de Souza, dijo: “Por largo tiempo parecía para
mí que la vida estaba a punto de comenzar, la vida de verdad. Pero siempre
había un obstáculo en el camino, algo que resolver primero, algún asunto sin
terminar, tiempo por pasar, una deuda que pagar, entonces la vida
comenzaría. Hasta que me dí cuenta que esos obstáculos eran mi vida.”
Esta perspectiva me ha ayudado a ver que no hay un camino a la felicidad.
la felicidad es el camino.
Así que atesora cada momento que tienes, y atesóralo más cuando lo compartiste con “alguien especial”, lo suficientemente especial para compartir tu tiempo, y recuerda que el tiempo no espera por nadie…
Así que deja de esperar hasta que termines la escuela, hasta que vuelvas a la escuela, hasta que bajes 10 kilos, hasta que tus hijos se vayan de casa, hasta que te cases, hasta que te divorcies, hasta el viernes por la noche, hasta el domingo por la mañana, hasta la primavera, hasta el verano, o hasta que mueras, para decidir que no hay mejor momento que este para ser feliz…
La felicidad es un trayecto, no un destino.
Juan 10:10
yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
Efesios 5:20
Dando siempre gracias a Dios por todo al Dios y Padre, en el nombre de Nuestro Senor Jesucristo
Mateo 11:28
Venid á mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar.
Entonces nos sentimos frustrados de que los hijos no son lo suficientemente grandes y que seremos felices cuando lo sean.
Después de eso nos frustramos por que son adolescentes (difíciles de tratar).Ciertamente seremos más felices cuando salgan de esa etapa.
Nos decimos que nuestra vida estará completa cuando a nuestro esposo o esposa le vaya mejor, cuando tengamos un mejor auto o una mejor casa, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando estemos retirados…
La verdad es que no hay mejor momento para ser felices que AHORA.
Si no es ahora? , Cuando? Tu vida siempre estará llena de retos.
Es mejor admitirlos y decidir ser felices de todas formas.
Una de mis frases favorita es de Souza, dijo: “Por largo tiempo parecía para
mí que la vida estaba a punto de comenzar, la vida de verdad. Pero siempre
había un obstáculo en el camino, algo que resolver primero, algún asunto sin
terminar, tiempo por pasar, una deuda que pagar, entonces la vida
comenzaría. Hasta que me dí cuenta que esos obstáculos eran mi vida.”
Esta perspectiva me ha ayudado a ver que no hay un camino a la felicidad.
la felicidad es el camino.
Así que atesora cada momento que tienes, y atesóralo más cuando lo compartiste con “alguien especial”, lo suficientemente especial para compartir tu tiempo, y recuerda que el tiempo no espera por nadie…
Así que deja de esperar hasta que termines la escuela, hasta que vuelvas a la escuela, hasta que bajes 10 kilos, hasta que tus hijos se vayan de casa, hasta que te cases, hasta que te divorcies, hasta el viernes por la noche, hasta el domingo por la mañana, hasta la primavera, hasta el verano, o hasta que mueras, para decidir que no hay mejor momento que este para ser feliz…
La felicidad es un trayecto, no un destino.
Juan 10:10
yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
Efesios 5:20
Dando siempre gracias a Dios por todo al Dios y Padre, en el nombre de Nuestro Senor Jesucristo
Mateo 11:28
Venid á mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar.
domingo, 13 de julio de 2014
¡Levántalo!
Cuando Colin Powell era un joven oficial de infantería, sirvió en Frankfurt, Alemania.
Un día su pelotón fue asignado para custidiar un cañón atómico de 280 milímetros. Powell alertó a sus hombres, cargó su pistola calibre 45 y saltó dentro de su jeep.
Después de un pequeño recorrido, se percató que ya no tenía su pistola 45. Sabiendo muy bien que la pérdida de un arma era considerada un asunto serio, llamó de mala gana por radio a su capitán Tom Miller.
Cuando Powell regresó, el capitán Miller le dijo: “Tengo algo para usted”, y le entregó a Powell su pistola. Le dijo: “Algunos niños del barrio la encontraron donde se le cayó de su cartuchera”. Powell sintió un escalofrío.
¿La habían encontrado niños?
“Sí”; continuó Miller, por suerte solamente dieron una vuelta antes de oír nosotros el tiro y quitarles la pistola. Miller concluyó: “Por el amor de Dios, hijo, no permitas que esto ocurra otra vez”.
Powell revisó más tarde su pistola y comprobó que no había sido disparada. La había perdido dentro de su tienda de campaña. Miller había urdido esa historia para darle un susto.
Powell concluyó su relato: “Su ejemplo de liderazgo inteligente no se perdió en mí. Nadie llegó jamás a la cima sin resbalar. Cuando alguien tropieza, no creo que hay que pisarlo fuerte. Mi filosofía es: Levántalo, sacúdele el polvo y ponlo nuevamente en carrera”.
Cuando caiga, no quedará derribado, porque el Señor sostiene su mano.
Fuente El libro devocionario de Dios para Hombres, editorial Unilit.
Un día su pelotón fue asignado para custidiar un cañón atómico de 280 milímetros. Powell alertó a sus hombres, cargó su pistola calibre 45 y saltó dentro de su jeep.
Después de un pequeño recorrido, se percató que ya no tenía su pistola 45. Sabiendo muy bien que la pérdida de un arma era considerada un asunto serio, llamó de mala gana por radio a su capitán Tom Miller.
Cuando Powell regresó, el capitán Miller le dijo: “Tengo algo para usted”, y le entregó a Powell su pistola. Le dijo: “Algunos niños del barrio la encontraron donde se le cayó de su cartuchera”. Powell sintió un escalofrío.
¿La habían encontrado niños?
“Sí”; continuó Miller, por suerte solamente dieron una vuelta antes de oír nosotros el tiro y quitarles la pistola. Miller concluyó: “Por el amor de Dios, hijo, no permitas que esto ocurra otra vez”.
Powell revisó más tarde su pistola y comprobó que no había sido disparada. La había perdido dentro de su tienda de campaña. Miller había urdido esa historia para darle un susto.
Powell concluyó su relato: “Su ejemplo de liderazgo inteligente no se perdió en mí. Nadie llegó jamás a la cima sin resbalar. Cuando alguien tropieza, no creo que hay que pisarlo fuerte. Mi filosofía es: Levántalo, sacúdele el polvo y ponlo nuevamente en carrera”.
El hombre que no se equivoca,
generalmente no hace nada.
Salmo 37:24generalmente no hace nada.
Cuando caiga, no quedará derribado, porque el Señor sostiene su mano.
Fuente El libro devocionario de Dios para Hombres, editorial Unilit.
domingo, 6 de julio de 2014
Corazón Valeroso
Se cuenta la historia de un querido amigo y miembro de la iglesia, que falleció luego de una larga vida de amor y servicio.
En el funeral, sus hijos se levantaron uno por uno a contar historias referentes a su padre y pronto pudo notarse un tema común: que su más singular y extraordinaria cualidad fue su voluntad para servir a otros, sin importar cuál fuera la necesidad.
Era uno de esos hombres siempre dispuestos a tender una mano, hacer un favor, algún trabajo peculiar, o simplemente ofrecer un transporte a alguien. Una de sus hijas mencionó que a dondequiera que se dirigía, llevaba consigo una caja de herramientas y un par de vestimentas de mecánico en el maletero del carro, “por si acaso alguien necesitaba alguna reparación”.
Muchas veces, cuando escuchamos la palabra “coraje”, pensamos en actos heroicos en períodos de crisis. , No obstante, en nuestra vida cotidiana, no debemos pasar por alto la valentía de simplemente estar ahí. Las vidas cambian cuando con fidelidad proveemos para nuestras familias, cuidamos de los ancianos, o prestamos atención a un amigo en dificultad. Persistir en hacer de este mundo, un mejor lugar para vivir, es definitivamente una expresión de coraje.
Albert Schweitzer, el gran misionero cristiano, doctor y teólogo, fue una vez interrogado en una entrevista. Le pidieron que mencionara el nombre de una gran persona viva en la actualidad. De inmediato respondió: “La persona más genial en el universo, es aquel individuo incógnito que en este mismo instante, ha acudido en amor a socorrer a otro”.
Mientras se desarrolla tu día, recuerda que podrías ser el héroe de alguien.
3 Juan 1:5
Amado, fielmente te conduces cuando prestas algún servicio a los hermanos, especialmente a los desconocidos.
En el funeral, sus hijos se levantaron uno por uno a contar historias referentes a su padre y pronto pudo notarse un tema común: que su más singular y extraordinaria cualidad fue su voluntad para servir a otros, sin importar cuál fuera la necesidad.
Era uno de esos hombres siempre dispuestos a tender una mano, hacer un favor, algún trabajo peculiar, o simplemente ofrecer un transporte a alguien. Una de sus hijas mencionó que a dondequiera que se dirigía, llevaba consigo una caja de herramientas y un par de vestimentas de mecánico en el maletero del carro, “por si acaso alguien necesitaba alguna reparación”.
Muchas veces, cuando escuchamos la palabra “coraje”, pensamos en actos heroicos en períodos de crisis. , No obstante, en nuestra vida cotidiana, no debemos pasar por alto la valentía de simplemente estar ahí. Las vidas cambian cuando con fidelidad proveemos para nuestras familias, cuidamos de los ancianos, o prestamos atención a un amigo en dificultad. Persistir en hacer de este mundo, un mejor lugar para vivir, es definitivamente una expresión de coraje.
Albert Schweitzer, el gran misionero cristiano, doctor y teólogo, fue una vez interrogado en una entrevista. Le pidieron que mencionara el nombre de una gran persona viva en la actualidad. De inmediato respondió: “La persona más genial en el universo, es aquel individuo incógnito que en este mismo instante, ha acudido en amor a socorrer a otro”.
Mientras se desarrolla tu día, recuerda que podrías ser el héroe de alguien.
3 Juan 1:5
Amado, fielmente te conduces cuando prestas algún servicio a los hermanos, especialmente a los desconocidos.
domingo, 22 de junio de 2014
Imitar lo bueno
Nos es tan fácil imitar lo malo, pero tan difícil imitar lo bueno, y es
que por naturaleza somos inclinados al mal, pero por deseo de nuestro
espíritu debemos tratar de imitar el bien. Por alguna razón somos muy
rápidos para adquirir malos hábitos, pero muy lentos para inculcarnos
buenos hábitos.
La pregunta es: ¿Qué es lo que estoy imitando?, ¿De que forma estoy
siendo influenciado por imitar lo bueno?, ¿Será que realmente dentro de
mi corazón hay un deseo por imitar lo bueno?
Pablo le escribía a los Corintios: “Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.” 1 Corintios 11:1 (Reina-Valera 1960).
Yo siempre me he preguntado: ¿Seriamos capaces nosotros de decirle a las demás personas: “Sean imitadores de mi, como yo lo soy de Cristo”?
Y es que la verdad muchas veces nuestra vida no está imitando a Cristo,
muchas veces nuestra vida no es el reflejo de que Cristo vive en
nosotros, muchas veces no estamos viviendo como hijos de Dios, pues
nuestra forma de ser, de comportarnos y de actuar es muy distinta a la
que Dios quiere de nosotros.
Considero que cada día aprendemos algo bueno y si somos humildes y
sinceros podemos concluir que cada día necesitamos aprender más del
Señor, necesitamos imitarlo más, necesitamos hablar como hijos de Dios,
comportarnos como hijos de Dios, reaccionar como hijos de Dios.
¿Cómo estamos reaccionando ante un mundo indiferente a Dios?, ¿Cuál esta
siendo nuestra forma de vivir en ese mundo?, ¿Qué palabras salen de mi
boca?, ¿Qué pensamientos hay en mi mente?, ¿Cuál es la forma en la que
reacciono frente al mundo?
Debemos traer a la memoria cada día que nuestra tarea es imitar a
Cristo, que nuestra forma de comportarnos y vivir tiene que ser justa y
piadosamente. Que nuestro propósito cada día sea parecernos más a
nuestro Señor y Salvador.
Imitemos lo bueno, desechemos lo malo, imitemos lo justo, desechemos lo
injusto, imitemos lo humilde, dejemos la soberbia, imitemos lo
espiritual y hagamos a un lado lo carnal.
domingo, 15 de junio de 2014
14 Respuestas de Dios a tus palabras
“…LAS SAGRADAS ESCRITURAS… TE PUEDEN HACER SABIO…” (2 Timoteo 3:16)
Pablo escribe: “…las Sagradas Escrituras… te pueden hacer sabio… Toda la escritura es… útil para enseñar… para corregir, para instruir en justicia…” (2 Timoteo 3:15b,16). Lo que tú dices no es importante, lo que Dios dice sí.
1) Tú dices: “Eso es imposible.” Él dice: “Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios” (Lucas 18:27).
2) Tú dices: ”Estoy agotado.” Él dice: “Pero los que esperan al Señor tendrán nuevas fuerzas” (Isaías 40:31).
3) Tú dices: “Nadie me quiere.” Él dice: “Con amor eterno te he amado” (Jeremías 31:3b).
4) Tú dices: “No puedo más.” Él dice: “Bástate mi gracia” (2 Corintios 12:9).
5) Tú dices: “No sé qué hacer.” Él dice: “…enderezará tus veredas” (Proverbios 3:6b).
6) Tú dices: “No puedo hacerlo.” Él dice: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13).
7) Tú dices: “No merece la pena.” Él dice: “…a su tiempo segaremos, si no desmayamos” (Gálatas 6:9b).
8) Tú dices: “No me puedo perdonar a mí mismo.” Él dice: “Dios también os perdonó a vosotros…” (Efesios 4:32b).
9) Tú dices: “No puedo llegar al fin del mes.” Él dice: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta…” (Filipenses 4:19).
10) Tú dices: “Tengo miedo.” Él dice: “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder…” ( 2 Timoteo 1:7).
11) Tú dices: “No sé cómo tratar este asunto.” Él dice: “Echa sobre el Señor tu carga y Él te sustentará” (Salmo 55:22).
12) Tú dices: “No tengo fe suficiente.” Él dice: “…la medida de fe que Dios repartió a cada uno” (Romanos 12:3b).
13) Tú dices: ”No soy muy inteligente.” Él dice: “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada” (Santiago 1:5).
14) Tú dices: “Estoy solo.” Él dice: “No te desampararé, ni te dejaré” (Hebreos 13:5b).
¡Empieza a decir hoy lo que Dios dice!
Pablo escribe: “…las Sagradas Escrituras… te pueden hacer sabio… Toda la escritura es… útil para enseñar… para corregir, para instruir en justicia…” (2 Timoteo 3:15b,16). Lo que tú dices no es importante, lo que Dios dice sí.
1) Tú dices: “Eso es imposible.” Él dice: “Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios” (Lucas 18:27).
2) Tú dices: ”Estoy agotado.” Él dice: “Pero los que esperan al Señor tendrán nuevas fuerzas” (Isaías 40:31).
3) Tú dices: “Nadie me quiere.” Él dice: “Con amor eterno te he amado” (Jeremías 31:3b).
4) Tú dices: “No puedo más.” Él dice: “Bástate mi gracia” (2 Corintios 12:9).
5) Tú dices: “No sé qué hacer.” Él dice: “…enderezará tus veredas” (Proverbios 3:6b).
6) Tú dices: “No puedo hacerlo.” Él dice: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13).
7) Tú dices: “No merece la pena.” Él dice: “…a su tiempo segaremos, si no desmayamos” (Gálatas 6:9b).
8) Tú dices: “No me puedo perdonar a mí mismo.” Él dice: “Dios también os perdonó a vosotros…” (Efesios 4:32b).
9) Tú dices: “No puedo llegar al fin del mes.” Él dice: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta…” (Filipenses 4:19).
10) Tú dices: “Tengo miedo.” Él dice: “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder…” ( 2 Timoteo 1:7).
11) Tú dices: “No sé cómo tratar este asunto.” Él dice: “Echa sobre el Señor tu carga y Él te sustentará” (Salmo 55:22).
12) Tú dices: “No tengo fe suficiente.” Él dice: “…la medida de fe que Dios repartió a cada uno” (Romanos 12:3b).
13) Tú dices: ”No soy muy inteligente.” Él dice: “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada” (Santiago 1:5).
14) Tú dices: “Estoy solo.” Él dice: “No te desampararé, ni te dejaré” (Hebreos 13:5b).
¡Empieza a decir hoy lo que Dios dice!
domingo, 8 de junio de 2014
4 Pasos Bíblicos para recuperarte de un divorcio
“CUANDO PASES POR LAS AGUAS, YO ESTARÉ CONTIGO” (Isaías 43:2)
El divorcio es como una amputación – sobrevives, pero te falta algo. Y es peor si eres tú el que no querías divorciarte, o si te sientes abandonado por una iglesia que no quiere dar la impresión de condenarlo y no hace nada por ayudarte. Así que, ¿cómo puedes salir adelante?
El divorcio es como una amputación – sobrevives, pero te falta algo. Y es peor si eres tú el que no querías divorciarte, o si te sientes abandonado por una iglesia que no quiere dar la impresión de condenarlo y no hace nada por ayudarte. Así que, ¿cómo puedes salir adelante?
(1) Confiesa tus errores y acepta el perdón de Dios
Dios odia el divorcio por el sufrimiento que nos causa. ¡Pero te ama! Escucha: “Yo, Yo soy el que borro tus rebeliones por amor de Mí mismo, y no me acordaré de tus pecados” (Isaías 43:25). Dios perdona y olvida; tú debes hacer igual.(2) Perdona a los que te han herido
El perdón es la única herramienta de poder que siempre tendrás sobre alguien que te ha herido. Así que, perdona, y sigue perdonando – hasta que el pasado ya no te controle. Haz lo que puedas para que tengas siempre esa actitud.(3) Tómate tiempo. No hagas cambios importantes ahora
Tus emociones pasan por grandes altibajos en estos momentos; vacilas entre el deseo de que ellos vuelvan y de que sufran. Eres vulnerable; te puedes sentir fácilmente atraído a cualquiera que te demuestre cariño. Tómate el tiempo para ser sanado. Sólo personas sanas pueden tomar decisiones sanas.(4) Empieza a dar a otros
Escucha: “El cual nos consuela… para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación” (2 Corintios 1:4). Cuando te das cuenta de que Dios no te ha abandonado (Ver 2 Crónicas 30:9), empecerás a sentirte tú mismo otra vez. Entonces, de lo que has recibido, tendrás algo que dar a otros. Cuando puedas hacer eso, tu futuro será esperanzador y tus posibilidades ilimitadas.
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